
Qué revela la estructura del gasto proyectado sobre las prioridades reales de la gestión, más allá del discurso de presentación.
El proyecto de presupuesto que ingresó a la Legislatura permite tres lecturas que conviene hacer por separado.
La lectura del agregado
El gasto total proyectado crece por encima de la inflación estimada. Eso indica expansión real, pero no dice nada sobre su destino ni sobre su sostenibilidad en un escenario de precios de commodities menos favorable.
La lectura de la composición
Aquí aparece lo relevante. La participación del gasto de capital cae respecto del ejercicio anterior, mientras crece la masa salarial. Es una composición que resuelve el corto plazo y compromete el mediano.
La lectura de lo que falta
El proyecto no incorpora el clasificador funcional desagregado por jurisdicción, lo que impide saber cuánto se destina efectivamente a cada área de política. Sin ese dato, la discusión legislativa se vuelve declarativa.



